Japón prueba con éxito el primer barco portacontenedores autónomo del mundo

Utiliza un sistema de sensores de radar, cámaras y una brújula por satélite

La autonomía es el futuro y Japón se ha propuesto liderar esta revolución en el sector marítimo. En concreto, quiere que los barcos sin tripulación constituyan el 50% de su flota local para 2040. Por el momento, ha puesto a prueba los primeros buques de transporte de contenedores autónomos del mundo, así como un ferry y vehículos anfibios.

El país nipón se encuentra en plena lucha por mantener su productividad con una población cada vez más envejecida. Por ejemplo, en el sector nacional de los petroleros aproximadamente el 40% de la tripulación tiene 55 años o más. Consciente de la necesidad real de buques autónomos y con la perspectiva de que el mercado mundial de transporte marítimo sin tripulación podría alcanzar los 166.000 millones de dólares en 2030, Japón se encuentra inmerso en el desarrollo de esta tecnología a través de un consorcio formado en 2020 por la fundación japonesa sin ánimo de lucro Nippon Foundation y socios del sector del transporte de mercancías, como Mitsui Lines y Japan Railway Construction.

La prueba del primer buque de carga autónomo del mundo, el Mikage, a finales de enero fue todo un éxito. Utilizando un sistema de sensores de radar, cámaras y una brújula por satélite para navegar, el barco no tripulado realizó un viaje de 161 millas náuticas (casi 300 kilómetros) desde el puerto de Tsuruga, en el Mar de Japón, hasta el puerto de Sakai, cerca de Osaka. Para el amarre, una de las partes más difíciles de todo el proceso, el Mikage contó con la ayuda de drones que soltaron las cuerdas a los trabajadores del muelle que esperaban en puerto para asegurar el barco.

Días más tarde, otro de los barcos autónomos del consorcio, el Suzaku, completó con éxito un viaje entre la bahía de Tokio y la de Ise, a 236 millas náuticas ( 380 kilómetros) de distancia.

La Fundación Nippon estima que el desarrollo de los buques tripulados con inteligencia artificial tendrá un impacto positivo de alrededor de 1 billón de yenes (casi 8.000 millones de euros) para la economía de Japón en 2040. Satoru Kuwahara, director general de la filial de Nippon Yusen, una de las empresas del consorcio, confía en que la tecnología esté lista para su uso práctico en 2025. A partir de ese momento, el desafío recaerá en desarrollar un marco normativo y estándares industriales en torno a este tipo de transportes, señalaba Kuwahara a Japan Marine Science.

El mercado mundial podría alcanzar los 166.000 millones en 2030.

El fin de la crisis de suministros

El caos en la cadena de suministros a consecuencia de la pandemia, que ha contribuido a alimentar la inflación, tendría los días contados. Según la danesa Maersk, que maneja casi una quinta parte del tráfico mundial de contenedores marítimos, los retrasos en el transporte por mar empezarán a disminuir en el segundo trimestre de 2022.

Asimismo, ve una expansión del mercado entre el 2 y el 4% para este año, con una primera mitad fuerte seguida de una perspectiva incierta a partir de ahí. Todo dependerá de si la demanda de bienes de los hogares se mantendrá cuando el virus desaparezca y el gasto en servicios vuelva a la normalidad. En la actualidad, cerca del 80% del volumen de comercio mundial se mueve por mar.

Los retrasos en los puertos y el aumento de la demanda de los consumidores ha disparado los precios de los transportistas de contenedores, quienes en los últimos trimestres han registrado beneficios récord, según publica FortuneDe cara a 2022, Maersk espera que los beneficios ronden los 24.000 millones de dólares.

 

Fuente: eleconomista.es