Con nueva dirección general, expansión directa en América Latina y una estrategia que prioriza relaciones de largo plazo sobre volumen de flota, PIL busca diferenciarse en el corredor Asia–México más saturado en años

En un mercado transpacífico donde las navieras más grandes del mundo compiten por escala, flota y rutas masivas, Pacific International Lines llega a México con una apuesta distinta. La naviera singapurense, fundada en 1967 y ubicada entre las doce más grandes del mundo con una capacidad de 442 mil TEUs y una flota de 99 buques portacontenedores, lleva meses construyendo presencia directa en mercados latinoamericanos donde antes operaba a través de agentes. Tras establecer oficinas propias en Brasil, Perú y Guatemala, México ocupa un lugar estratégico dentro de esa expansión: no solo como destino de carga asiática, sino como plataforma natural de conexión hacia Centroamérica y el cono sur. El objetivo declarado es concreto: alcanzar entre 4% y 5% de participación en los puertos del Pacífico mexicano, un umbral que en el contexto del volumen actual significaría un crecimiento significativo de presencia en Manzanillo y Lázaro Cárdenas.
El momento en que PIL consolida esta apuesta es, paradójicamente, uno de los más complejos para el transporte marítimo en la ruta Asia–Pacífico. Brenda Santiago, quien asumió la dirección general de PIL en México en abril pasado tras 18 años en la industria marítima —incluida una trayectoria relevante en CMA CGM—, lo describe con claridad: el mercado enfrenta tarifas al alza, escasez de espacios y una creciente incertidumbre derivada de los cambios en la política comercial estadounidense. Precisamente por eso, la naviera está apostando por diferenciarse no con capacidad de flota, sino con velocidad en la toma de decisiones, cercanía con el cliente y construcción de relaciones comerciales de largo plazo. Es una apuesta contracorriente en un sector donde el tamaño suele definir la conversación. La ejecutiva lo sintetiza así: la visión es consolidar a PIL como una organización reconocida por su cercanía con los clientes, excelencia en el servicio y capacidad de adaptación a un mercado en constante evolución.
El historial operativo de PIL en México respalda esa ambición. Desde julio de 2025, la naviera opera el servicio West Coast South America 6 desde Contecon Manzanillo, conectando puertos de China y Corea del Sur con México, Guatemala, Colombia, Perú y Chile en frecuencia semanal, un servicio que llegó a Manzanillo tras haber sido lanzado en 2022 y que consolida la posición de PIL en el corredor. Para los importadores y freight forwarders que buscan alternativas ante la saturación de las grandes alianzas navieras, la entrada con fuerza directa de PIL representa una opción adicional en un mercado donde la concentración de operadores sigue aumentando. China ya representa el 22% de las importaciones no petroleras de México, según datos del Banco de México, lo que convierte la ruta transpacífica en una arteria crítica de la cadena de suministro nacional. Cualquier naviera que ofrezca servicio consistente, capacidad confirmada y gestión local ágil en esa ruta tiene terreno fértil. PIL está apostando a que eso es exactamente lo que el mercado necesita hoy.
FUENTES: T21 (edición julio 2026) · T21 (abril 2026) · Pacific International Lines · Alphaliner · Banco de México · Contecon Manzanillo
Published: July 6, 2026
Last updated: July 6, 2026
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